¿Qué es la ira?

La ira es un estado emocional que puede variar en su intensidad, desde la irritabilidad hasta la rabia. Provoca cambios tanto fisiológicos como biológicos: la presión arterial aumenta y también suben los niveles de hormonas y adrenalina. La ira puede ser el resultado de factores tanto internos como externos. Podemos sentirnos enojados con alguien o con una situación, pero también podemos sentirlo hacia nosotros mismos. La ira también puede ser desencadenada por experiencias traumáticas previas u otros recuerdos que no se han procesado anteriormente.

La ira, como todas las emociones, tiene un papel importante en la autorregulación de uno mismo. Es una señal de que alguien ha cruzado nuestros límites. La ira también nos ayuda a protegernos. A veces puede haber una emoción secundaria detrás de la ira que no estemos dispuestos a sentir.

¿Qué causa la ira?

La ira es una respuesta natural a una amenaza. Puede llevar a las personas a sentimientos y comportamientos agresivos que nos ayudan a luchar y defendernos en situaciones donde somos atacados. Las personas utilizan diferentes formas conscientes e inconscientes para lidiar con la ira. Algunas personas la expresan directamente y de manera espontánea cuando surge. Otras están acostumbradas a reprimirla y dirigir la ira contra sí mismas. Los tres mecanismos principales de afrontamiento son expresarla, contenerla y calmarse. Expresar la ira de manera constructiva requiere comunicación asertiva. Es importante expresar las propias necesidades de manera clara y educada. Si la ira no se expresa en el momento adecuado, puede llevar a la hostilidad a largo plazo. La ira reprimida también puede causar problemas de salud. Cuando la emoción se procesa y se expresa de manera saludable, la persona puede calmarse.

Cómo lidiar con la ira?

Encuentra maneras de liberar la tensión. Puedes probar ejercicios de respiración. Hay algunos ejemplos a continuación:

  • Respira profundamente, desde tu diafragma; respirar desde el pecho no te relajará. Imagina que tu respiración viene desde tu “vientre”.
  • Repite lentamente una palabra o frase tranquila como “relájate,” “tómalo con calma.” Repítela para ti mismo mientras respiras profundamente.
  • Usa imágenes; visualiza una experiencia relajante, ya sea de tu memoria o de tu imaginación.

Actividad física
Intenta encontrar maneras de expresar tu ira físicamente sin lastimarte a ti mismo ni a los demás. Puedes pisotear o acostarte y golpear el suelo con los brazos y los pies. Es importante encontrar una forma que no te haga daño a ti ni a los otros. La forma adecuada es diferente para cada persona — algunas personas prefieren el boxeo y otras correr. Encuentra la actividad que sea más conveniente para ti.

Pensamiento
Presta atención a tus pensamientos. Podemos intensificar la ira con nuestros pensamientos. Intenta observar tus pensamientos y utiliza técnicas de mindfulness para crear cierta distancia y contemplarlos con más claridad. Nuestros pensamientos probablemente se vuelven blancos y negros y más extremos cuando estamos enojados.

Comunicación asertiva
La ira es un mensaje de que un valor importante está amenazado o alguien ha cruzado nuestros límites. Por lo tanto, es importante identificar cuáles son nuestras necesidades específicas y luego expresarlas claramente con un “mensaje yo” sin culpar ni atacar a los demás

¿Quiere saber más sobre cómo Siffi está ayudando a las organizaciones? Consulte nuestros servicios

Hable con un Experto

Reserve una llamada de descubrimiento de 30 minutos con nosotros