La respuesta es sí. Sin embargo, viene con muchas regulaciones de protección contra el despido abusivo y la discriminación.
Como siempre, cuando exploramos temas relacionados con la ley, solo podemos aconsejar que cada empleador aplique las regulaciones del país en el que se encuentra y realice la investigación adecuada para asegurarse de que está siguiendo el protocolo correcto, ya que este es un tema muy delicado.
Esta es también una situación que exige mucha empatía y sensibilidad desde la perspectiva del empleador.
¿Cómo intentar evitar el despido por problemas de salud mental?
La clave es poder
identificar el problema lo antes posible para tener la mejor oportunidad de evitar el despido. Si no vemos o ignoramos el problema por falta de conocimiento, empatía, tiempo o cualquier otra razón, será más difícil encontrar una solución en el futuro. Los síntomas de los problemas de salud mental son numerosos y pueden variar mucho de una persona a otra, pero los cambios en los comportamientos, el retraimiento, las ausencias repetidas inusuales o la impuntualidad deberían enviar señales de advertencia.
Idealmente, con esto en mente, una empresa proporcionaría:
- un entorno seguro en el que los miembros del equipo se sientan bienvenidos para compartir sus luchas personales
- gerentes capacitados que no solo puedan identificar problemas de salud mental en sus miembros del equipo, sino que también estén preparados para tener esas conversaciones y sepan dónde dirigirlos
- Servicios de apoyo a la salud mental y herramientas para toda la empresa para desestigmatizar los problemas de salud mental y desempeñar un papel preventivo.
¿Cuándo se puede despedir a un empleado por problemas de salud mental?
Algunas situaciones específicas pueden justificar un despido por problemas de salud mental:
- en caso de preocupaciones de seguridad o incumplimiento de la política de la empresa
- las funciones están fuertemente impactadas o no pueden realizarse en absoluto
- si el empleado no se involucra en el proceso para intentar acomodarlos
En cualquier caso, como empleador, tienes que probar que agotaste todos los intentos de encontrar soluciones junto con el empleado.
Derechos y obligaciones del empleado
Los empleados tienen derechos claros con respecto a su salud mental.
Es importante entender que no tienen la obligación de divulgar sus problemas de salud mental en el trabajo. Los empleadores generalmente no están permitidos preguntar sobre la salud de los posibles empleados durante el proceso de entrevista. Por lo tanto, depende del empleado compartir esta información, ya sea más tarde o a medida que surjan.
Si deciden abrirse a sus gerentes o RR. HH., no deben ser discriminados por ello y poder beneficiarse de licencia médica y adaptación razonable (tiempo, configuración de trabajo, etc.).
También se debe respetar cierto nivel de confidencialidad. Sin embargo, un gerente puede necesitar compartir la información con RR. HH. para abordar mejor la situación y apoyar al empleado. En este caso, el gerente siempre debe hablar primero con los miembros del equipo antes de compartir cualquier información sensible sobre su salud mental.
Mejores prácticas para empleadores en la terminación por razones de salud mental
Como vimos anteriormente, es una situación muy sensible, y el empleador debe seguir reglas estrictas para evitar cualquier litigio, como exploraremos a continuación.
Para poder demostrar que se han explorado todas las opciones y no se ha encontrado una solución satisfactoria, el empleado debe poder demostrar que han:
- se sentado con el empleado para evaluar mejor la situación
- solicitado investigar la condición con la ayuda de un especialista en salud
- ofrecido acomodación y ajustes razonables, que han evaluado e investigado la condición
- mantenido el puesto abierto para el empleado tanto como sea posible durante su licencia
En general, solo cuando todo esto ha sido intentado puede RR. HH. comenzar a contemplar una terminación.
Riesgos legales en caso de despido injusto por problemas de salud mental
Si los empleadores no pueden demostrar que han respetado la ley contra la discriminación u otras regulaciones en el despido de un empleado con problemas de salud mental, pueden enfrentar varias demandas.
- Demandas de discriminación. El empleado intentará demostrar que ha sido tratado injustamente debido a su condición.
- Demandas de represalia. Eso ocurre cuando el empleado expresó a la gerencia que se sentía tratado injustamente y sufrió represalias por tal reclamo posteriormente (intimidación, degradación, etc.)
- Demandas por despido injustificado
- Costos legales y daños
Todos son procesos muy costosos y prolongados que también desvían el enfoque y pueden arrojar una sombra sobre la reputación de la empresa.
El despido por problemas de salud mental puede prolongarse durante varios meses y no debe apresurarse.
Son casos complejos y emocionalmente agotadores para ambas partes y el resto del equipo.
Es por eso que la prevención a través de la comunicación abierta, la formación en gestión y los servicios de apoyo deben estar en la parte superior de la lista de prioridades para RR. HH. en particular y las empresas en general.