En los entornos laborales actuales de ritmo acelerado y altas expectativas, se está volviendo cada vez más importante para los empleados no solo completar las tareas de manera eficiente, sino también comprender y responder a las emociones de sus colegas y clientes.
Es aquí donde entra en juego la inteligencia emocional (IE) – una habilidad que no solo es la base del trabajo en equipo, sino también una clave para el éxito.
¿Ya sabes qué es la inteligencia emocional?
A) La capacidad de gestionar tus propias emociones, pero no las de los demás.
B) La capacidad de entender y gestionar tanto tus propias emociones como las de los demás
C) La capacidad de centrarse únicamente en decisiones racionales
Piénsalo antes de responder.
La inteligencia emocional no se trata solo de controlar tus propias emociones. De hecho, es la capacidad de entender no solo tus sentimientos, sino también las emociones y necesidades de los demás.
Párate un momento y considera cómo reaccionan las personas cuando se sienten realmente comprendidas. Eso es parte de la IE – la capacidad de comunicarse de una manera que haga sentir valorado a todos.
¿Listo para responder?
La respuesta correcta es:
B) La capacidad de entender y gestionar tanto tus propias emociones como las de los demás.
empatía – la capacidad de entender cómo se siente otra persona y responder en consecuencia.
Empatía: ¿Cómo nos ayuda a colaborar?
Uno de los componentes clave de la inteligencia emocional es la empatía – la capacidad de entender cómo se siente otra persona y responder en consecuencia.
La empatía es más que sentir simpatía – la escucha activa y la comunicación construyen relaciones más fuertes en el lugar de trabajo y apoyan un trabajo en equipo más efectivo.
Considera este diálogo – ¿hay empatía aquí?
Terje:“Estoy cansado y siento que no puedo seguir adelante.”
Kristiina:“¿Qué importa si estás cansado? Tenemos plazos – ¡haz tu parte!”
¿Es eso empatía? No. Eso es un ejemplo de falta de empatía. Terje necesita comprensión y apoyo, no solo presión para rendir.
La verdadera empatía sonaría más así:
“¿Cómo te sientes? ¿Hay algo que pueda hacer para ayudarte?”
Este tipo de respuesta construye confianza y mejora la colaboración.
La empatía también es importante en el liderazgo. Un líder que entiende y considera las necesidades emocionales de su equipo puede fomentar un ambiente de trabajo más abierto y confiable.
Los líderes empáticos ofrecen apoyo y retroalimentación, permitiendo que el equipo funcione mejor juntos.
La inteligencia emocional es una habilidad que puedes desarrollar
A continuación, se presentan algunas estrategias recomendadas por psicólogos para ayudar a desarrollar la inteligencia emocional en el lugar de trabajo:
1. Autoconciencia:
Cuando entiendes tus propias emociones, puedes gestionarlas mejor. Por ejemplo, si te sientes irritado, pregúntate:
“¿Qué hay realmente detrás de esto? ¿Es la carga de trabajo o algo más?”
La conciencia emocional nos ayuda a evitar reaccionar de forma exagerada y a mantenernos equilibrados.
Cuando podemos reconocer nuestras respuestas internas, estamos mejor equipados para gestionarlas y evitar que las emociones se apoderen de nuestra vida laboral.
2. Autorregulación:
Cuando sientes ira o estrés, prueba técnicas de relajación como la respiración profunda o tomar un breve descanso.
La regulación emocional es especialmente crucial durante momentos de alta presión como plazos ajustados.
Incluso pequeñas pausas pueden ayudarnos a mantener el control y mantener las emociones bajo control.
La comunicación efectiva es uno de los componentes centrales de la inteligencia emocional.
Conciencia social:
Cuando notas que un colega está teniendo dificultades o se siente ignorado, puedes intervenir, ofrecer apoyo y prevenir conflictos potenciales.
La conciencia social significa reconocer las emociones de los demás y responder adecuadamente.
Al estar atentos a lo que sucede a nuestro alrededor, podemos brindar apoyo cuando sea necesario y reducir la tensión en el equipo.
La escucha activa y la empatía aseguran que tu mensaje llegue como se pretende.
También es esencial captar las señales verbales y no verbales – que a menudo dicen más que las palabras.
Por ejemplo, si un colega dice, “Estoy bien”, con un puño cerrado, es una señal de que algo más profundo puede necesitar ser abordado.
En un lugar de trabajo donde la inteligencia emocional es alta, hay menos conflicto, más colaboración y empleados más satisfechos. Y estos empleados a menudo son más productivos.
Si bien muchas organizaciones se centran en habilidades técnicas, no se deben subestimar las habilidades interpersonales.
La inteligencia emocional puede ser el factor que separa a un empleado promedio de uno excepcional.
En un lugar de trabajo donde la inteligencia emocional es alta, hay menos conflicto y más colaboración
Desarrollar la inteligencia emocional en el trabajo: una inversión inteligente
Desarrollar la inteligencia emocional en el trabajo es más que simplemente seguir “buenas prácticas” – es una inversión práctica que mejora el trabajo en equipo, aumenta la satisfacción del empleado y mejora el éxito organizacional en general.
Cuando los empleados pueden entender y responder a sus propias emociones y a las de los demás, construir relaciones sólidas y aumentar su empatía, son capaces de trabajar de manera más efectiva y con mayor equilibrio.
La inteligencia emocional no es solo una habilidad – es una forma de vida que hace que el trabajo sea más significativo.
Cuando somos capaces de entender no solo nuestros propios sentimientos sino también los de los demás, podemos trabajar juntos para lograr más y crear mejores resultados.
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Anastassia es una psicóloga especializada en psicología del asesoramiento, bienestar en el lugar de trabajo y facilitación de grupos. Desarrolla estrategias y herramientas de salud mental para organizaciones, diseña e imparte formaciones, y ayuda a los equipos a crear entornos laborales más saludables y de apoyo.