¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad se define como la aprensión ante un problema anticipado. Involucra preocupación, sentimientos de inseguridad y miedo a perder el control. El miedo es una reacción ante un peligro inmediato, mientras que la ansiedad se refiere a una amenaza futura. Por ejemplo, si alguien casi te golpea con un coche, experimentas miedo, pero si generalmente te preocupa que alguien pueda golpearte con un coche, entonces te sientes ansioso.

Las personas que sufren de ansiedad comienzan a buscar amenazas en el entorno y son muy receptivas a cada estímulo que pueda representarlas. Desencadena reacciones de lucha o huida en el cuerpo. La ansiedad también puede ser causada por un conflicto de valores internos o trauma. Es muy importante prestar atención a tus niveles de ansiedad, buscar ayuda y encontrar las razones detrás de ella.

La ansiedad se convierte en un trastorno de ansiedad si comienza a afectar tu capacidad para lidiar con la vida diaria e interactuar adecuadamente con el mundo. Los trastornos de ansiedad más comunes son trastorno de ansiedad generalizada, trastorno de pánicotrastorno obsesivo-compulsivofobia socialansiedad por la saludtrastorno de ansiedad postraumática.

¿Qué causa la ansiedad?

La ansiedad es la reacción del cuerpo a las amenazas. La adrenalina irrumpe en la circulación sanguínea y el cuerpo se prepara para luchar o huir. Ocurre incluso cuando la amenaza no es real. Es el mecanismo de supervivencia del cuerpo: las personas no podrían protegerse sin la reacción del cuerpo ante la amenaza. Incluso pensar en algo peligroso puede desencadenar una reacción. El cerebro no siempre puede distinguir si la amenaza es real o imaginada: la respuesta de lucha o huida se activa en ambos casos. Esto lleva a la activación del sistema nervioso simpático, lo que provoca diferentes reacciones corporales como inquietud, tensión, dificultades para respirar, palpitaciones y sudoración. Es importante tener en cuenta que cuando experimentamos ansiedad, las sensaciones mencionadas anteriormente no son peligrosas para nuestra salud.

Cómo lidiar con la ansiedad?

Técnicas de relajación

Cuando experimentamos ansiedad, nuestro cuerpo está tenso y listo para luchar o huir. Las técnicas de relajación nos ayudan a relajarnos y envían a nuestro cuerpo una señal de que la amenaza ha pasado. Ayudan a reducir la ansiedad y las sensaciones corporales desagradables.

Existen diferentes ejercicios de relajación:

  • respiración profunda
  • respiración abdominal
  • relajación muscular

Puedes encontrar diferentes técnicas de relajación aquí:

https://www.headspace.com/meditation/relaxatio

También puedes encontrar diferentes técnicas en YouTube. Intenta usar las que más te ayuden.

Aquí hay algunos ejemplos en inglés:

https://www.youtube.com/watch?v=MoQVgJx_QN4&t=114s
https://www.youtube.com/watch?v=23K_lFus09w
https://www.youtube.com/watch?v=GQHQ7nKUUpc&t=12s
https://www.youtube.com/watch?v=ihO02wUzgkc&t=37s

Actividad física

La actividad física también puede ayudar a reducir la ansiedad. Da un paseo, sal a correr o haz algo que disfrutes. Además, la jardinería o la limpieza pueden ayudar. Intenta encontrar la actividad que te resulte más conveniente.

Trabajar con tus pensamientos

Los pensamientos son como un diálogo constante en nuestra cabeza. Vienen y van muy rápido. Tan rápido que no logramos cuestionarlos. Como los pensamientos afectan la forma en que nos sentimos y comportamos, es importante prestar atención a los que pueden llevarnos a sentir ansiedad.

Pregúntate:

¿El pensamiento está basado en hechos o emociones?
¿Pueden mis pensamientos ser una versión exagerada de la verdad?
¿Cómo vería otra persona (un amigo/ un colega) la situación?
¿Es mi pensamiento un escenario probable o el peor de lo que podría suceder?
¿Cuál sería la cosa más probable que podría suceder?

Cambiar las reacciones y enfrentar situaciones que dan miedo

Por un lado, es comprensible y normal evitar situaciones que dan miedo, pero es importante saber que evitar ciertos eventos y situaciones normalmente preserva la ansiedad. Con la evitación constante, no podemos obtener nuevas experiencias y no podemos enfrentar las consecuencias reales que pueden no ser tan catastróficas como habíamos pensado. También nos perdemos la alegría y los resultados positivos que pueden venir con los eventos evitados.

Aprender a enfrentar situaciones desafiantes puede parecer desagradable, pero nos ayuda a recuperar el control y sentirnos mejor a largo plazo. Puedes hacer un plan paso a paso sobre cómo comenzar a lidiar con las situaciones evitadas. Por ejemplo, si tienes miedo de los grandes eventos, puedes comenzar con eventos más pequeños y ver el impacto que tiene en ti. Los pequeños pasos pueden ser difíciles al principio, pero pueden ayudarnos a reducir la ansiedad y aprender a lidiar con las situaciones evitadas.

Puedes combinar diferentes técnicas (trabajar con pensamientos y ejercicios de respiración) al mismo tiempo. Si sientes que los consejos no funcionarán, te recomendamos que contactes a un profesional de salud mental.

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